Autoridades sanitarias intensifican vigilancia tras primer caso humano de virus Shamonda
El fallecimiento de una persona inmunodeprimida en Francia ha llevado a los organismos europeos a activar protocolos de seguimiento ante un patógeno que afecta principalmente al ganado bovino.

El virus Shamonda, un patógeno identificado originalmente en Nigeria en 1965 y perteneciente al género Orthobunyavirus, ha generado preocupación en la comunidad científica tras reportarse el primer caso de infección en un ser humano. El paciente, quien presentaba un cuadro de inmunodepresión grave, falleció en Francia a principios de octubre. Actualmente, las autoridades sanitarias investigan si el virus fue el causante directo del deceso o si contribuyó al deterioro de su salud, mientras el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha señalado que no existen evidencias de transmisión entre personas.
En el ámbito ganadero, el virus se transmite a través de la picadura de mosquitos vectores y afecta al ganado vacuno, provocando síntomas como fiebre, diarrea y decaimiento, lo que deriva en una disminución de la producción de leche. Aunque en la ganadería no se clasifica como una enfermedad de declaración obligatoria, el patógeno ha sido detectado desde el verano de 2026 en diversos países europeos, incluyendo España, donde se han confirmado casos en explotaciones de varias provincias como Córdoba, Toledo, Madrid, Ávila, Girona y Cantabria.
Ante este panorama, el Ministerio de Sanidad español ha anunciado la activación de todos los recursos y servidores públicos disponibles para llevar a cabo un rastreo exhaustivo de los casos. La ministra Mónica García subrayó que el Gobierno mantiene contacto estrecho con sus homólogos de la Unión Europea bajo un enfoque de vigilancia epidemiológica integral, que busca integrar conocimientos de salud humana, animal y ambiental para gestionar esta situación.
Hasta el momento, las autoridades enfatizan que el virus, que se ha expandido por diversas naciones europeas, se mantiene bajo observación científica para determinar el alcance de este salto a la población humana, un fenómeno que hasta hace poco se consideraba improbable.
