Economía dominicana registra crecimiento y proyecciones sociales a cierre de 2026
El Banco Central reportó un incremento del 4.6% en el PIB durante los primeros nueve meses del año, mientras el Gobierno proyecta una reducción en los índices de pobreza.

La economía de la República Dominicana ha mostrado un repunte en su actividad durante el 2026, logrando un crecimiento del 4.6 % del Producto Interno Bruto (PIB) real entre los meses de enero y septiembre. De acuerdo con Héctor Valdez Albizu, gobernador del Banco Central, la proyección de expansión para finalizar el presente ejercicio se sitúa en torno al 4.5 %. Este desempeño sectorial ha estado liderado principalmente por la construcción, que creció un 8.2 %, seguida por los servicios financieros con un 7.8 %, y el sector de hoteles, bares y restaurantes con un 5.6 %.
En el ámbito social, el presidente Luis Abinader manifestó que la gestión gubernamental estima cerrar el año con una tasa de pobreza cercana al 14 %. Según datos proporcionados por el mandatario, esta cifra marcaría una disminución significativa al compararse con el 26 % registrado en 2019 y el 17 % reportado el año pasado. El Ejecutivo vincula estos resultados a una combinación entre el crecimiento económico reportado por el Banco Central y la implementación de diversos programas de asistencia social.
Entre las medidas destacadas por el Gobierno para incidir en estas variables se encuentran la transferencia monetaria directa a más de 1.4 millones de familias y el incremento en el número de comedores económicos, los cuales pasaron de 32 a 134 establecimientos. Asimismo, el mandatario resaltó un aumento del 20 % en la alimentación escolar. El jefe de Estado también mencionó un reconocimiento otorgado al país por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), situando a la nación entre los países que han avanzado hacia indicadores de hambre cero.
No obstante, durante una entrevista reciente, el presidente Abinader reconoció que, a pesar de las mejoras estadísticas, persisten familias con dificultades para cubrir sus necesidades básicas. Señaló que el enfoque de la política social para las próximas etapas deberá centrarse en la calidad nutricional de los alimentos, buscando fortalecer los efectos duraderos de estas iniciativas sobre las condiciones de vida de la población.
